Escribir sobre el sonido en yoga no es una tarea fácil,  primero porque la práctica del Yoga es una experiencia, un sentir no desde el análisis si no desde el corazón, hay que experimentar  esa sensación de estar totalmente absorbido en lo que estás haciendo (Patanjali YS- I.2). Y segundo, porque la herramienta del sonido es bastante desconocida y poco usada, sobre todo en Occidente.

El Yoga básica y primordialmente lidia con la mente, no es sólo la realización de las posturas. A través de la práctica buscamos que una mente agitada se pueda controlar, se vuelva calmada, entrando en un estado de claridad por medio de la utilización de las diferentes herramientas.

Muchas son las herramientas que hay para poder alcanzar ese estado de tranquilidad, de calma, de claridad de mente, en tres palabras: “estado de mente”. Estas herramientas son posturas, respiración, meditación, visualización, control de los sentidos, dieta apropiada, una forma de vida saludable, repetición de mantras, rituales o incluso el Ser Supremo si eres creyente.

La primera mención al sonido como herramienta dentro de los Yoga Sutra lo encontramos en el sutra I.27 y en el I.28.
En el I.27 Patañjali nos dice que la forma de conectarnos con Ishvara, de sostenerlo, es a través de la repetición de ese sonido especial pranava (nunca hace mención del OM, con lo cual se refiere a un sonido personal) que nos contacta con ese Ser especial.
Qué dices, cómo lo dices y desde dónde lo dices va a cambiar algo dentro de ti y algo nuevo surgirá desde adentro…
En el I.28 Patañjali nos dice que será a través de esa repetición japa, junto con la visualización / contemplación y reflexionando en su significado, cuando nuestra mente se vuelva enfocada.

La importancia del sonido
El sonido produce vibraciones en el cuerpo y estas vibraciones estimulan diferentes áreas de nuestro sistema. Esto es especialmente cierto con los sonidos en Sánscrito los cuales están basados en fonética más que en alfabeto. La pronunciación correcta es crucial porque estos sonidos correctamente pronunciados producen vibraciones específicas dentro de diferentes áreas de nuestro sistema.

De acuerdo a la filosofía de Samkhya (anterior al Yoga) todos y todo tiene una resonancia/vibración “sabda samskara” (independientemente de que seamos conscientes de ello).
En la evolución de la materia el elemento sutil más importante y base de los otros Tanmatras y Bhutas, es “sabda Tanmatra” (cualidad del sonido, el sonido en sí) y su elemento Bhuta es el espacio akasa.
De aquí la relevancia de crear ese espacio en nuestro interior y exterior por medio del Yoga para que nuestra resonancia sea óptima, pues a mayor grado de agitación menor resonancia tendremos.

Diferentes sonidos están asociados con los diferentes elementos Bhutas y tendrán una repercusión en ese específico elemento a la hora de emitir el sonido.

Se pueden usar sonidos que honren a las diferentes fuerzas de la Naturaleza sin connotaciones religiosas de ningún tipo o aquellos sonidos relevantes para el individuo.
Cualquier sonido que le sirva al practicante para alcanzar ese estado de quietud mental podrá ser utilizado.

El sonido está íntimamente ligado con la flexibilidad del contenedor (en este caso: cuerpo y mente) y de la energía de la persona/del practicante: Si nuestro cuerpo está  flexible, confortable y a la vez en alerta (sthiram y sukham), nuestro sonido será diferente de cuando tenemos restricción en el corazón.
La voz de una persona que está en restricción duhkham va a ser muy diferente de cuando está en expansión/felicidad sukham. La voz es el indicador de cómo nos encontramos emocionalmente.
Recordemos que nuestro espacio akasha y nuestro cuerpo físico prthvi influencian nuestra energía prana. El objetivo de las asanas es crear espacio en nuestro cuerpo físico para la correcta circulación del prana.

Nuestro sonido puede ser interno o externo.
El primer indicador para saber cómo está nuestro sonido interno es la respiración.
La primera referencia al uso de la respiració sonora Ujjayi la encontramos en el Yoga Rahasya  I.33, en donde Nathamuni nos dice que la práctica de asanas se debe realizar con la técnica de ujjayi de acuerdo con la capacidad de cada quien. Más tarde en la sloka I.91 describe la técnica correcta de Ujjayi (suave, continua con ligero sonido nunca por la boca).
Ujjayi se localiza en la garganta  y ésta está relacionada con el espacio akasha.
La respiración  ayuda a saber cómo se encuentra nuestra mente y al mismo tiempo ayuda a enfocarla en nuestro sonido; de ahí  la relevancia de respirar en Ujjayi.
Ujjayi refleja nuestro sonido interno nada que está íntimamente ligado con el estado del contenedor.  En el momento en que ujjayi cambia es síntoma de que nos estamos yendo mas allá de nuestra capacidad física y/o mental.

Una respiración agitada es indicativo de una mente agitada; por el contrario, una respiración, fluida, relativamente larga, es síntoma de una mente en calma (pre-requisito para la práctica del yoga).
Respirar con Ujjayi supuestamente nos debe de llevar a un estado interno mas ligero.

Función del sonido en Yoga:
Al hablar del sonido tenemos que  tener en cuenta sus diferentes funciones:

1. El sonido como herramienta para la extensión de la respiración.
Cuando una respiración es corta, el uso del sonido mientras exhalamos permite que ésta se vaya alargando sin tener que utilizar la mente para contar (está demostrado que cuando contamos mentalmente la capacidad respiratoria disminuye debido al esfuerzo requerido).
Cuando la exhalación se alarga, automáticamente la inspiración también se extiende (para llenar bien el contenedor primero hay que vaciarlo al máximo). Por ej.: ir añadiendo una sílaba más HA VU HA VU……en cada exhalación, o cantar las bijas de los cakras  (Lam, Vam, Ram, Yam, Ham, So ham) o los colores del arco iris (Hram, Hrim, Hrum, Hraim, Hraum, Hrm, Hra ha) en sus diferentes combinaciones, no sólo nos ayuda a extender nuestra respiración si no que involucra nuestra mente en el proceso.

2. El sonido ayuda a incrementar la atención y el enfoque.
Al referirnos a la repetición de sílabas, tenemos que estar atentos  para repetir lo escuchado.
En el caso de la repetición de los colores del arco iris hay que estar muy atento para las diferentes combinaciones posibles.

Si nos referimos a la repetición de mantras debemos de hacerlo exactamente igual tanto en la pronunciación como en la duración del mantra (antiguamente los mantras eran usados como herramienta de duración/ratio para el pranayama), con lo cual el grado de atención requerido es mucho mayor.

Tenemos que aclarar que todos los sonidos no son mantras, mas todos los mantras son sonido. El mantra a través de la repetición nos protege a diferencia de los sonidos que tienen otras funciones.

3. El sonido como ayuda a la auto reflexión/auto examen.
A través del sonido podemos observar cómo está la mente.
Practicar con sonido es muy efectivo cuando la mente está distraída o agitada pues hace que la mente se enfoque en lo que está oyendo y en lo que tiene que repetir, con el mismo ritmo, tono y velocidad. Los mantras no deben de estimular los sentidos, ni tampoco despertar ganas de dejarnos ir, si no por el contrario incrementan nuestra atención y concentración.
La repetición del mantra nos lleva a un  estado de autorreflexión, nos ayuda a darnos cuenta de nuestro estado pues debemos de repetirlo exactamente igual que lo recibimos.
Una mente agitada tiene por patrón el hacer las cosas mas rápidas, sin atención;  por el contrario, una mente más pesada/lenta tendrá por tendencia el demorar el proceso.

El sonido bien sea por medio de la repetición de mantras, de sílabas, bien sea sólo o en combinación con posturas (asanas), o por medio de la respiración puede inducir un estado diferente dentro de nosotros.
Al coordinar sonido y movimiento al mismo tiempo  requerimos de mayor fuerza muscular pues estamos haciendo que los músculos trabajen mas lento debido a que el movimiento va a ser más lento (referencia a que en la práctica de asanas nos movemos porque respiramos), por otro lado estamos involucrando a otros músculos que  posteriormente nos ayudarán a la práctica de los bhandas (sobre todo cuando el sonido es Maha-prana, que surge en el abdomen bajo), y por último el movimiento se vuelve consciente, no mecánico pues estaremos trabajando desde la voluntad.

4. Dependiendo del tipo sonido, del tono usado a la hora de emitirlo y de cómo lo cantemos (alto, bajo, mental) va a ayudar a cambiar nuestro estado físico y mental.

Hay dos tipos de sonido: Maha prana (se emite desde una aspiración del abdomen bajo Hram, hrim… Ham, Ram, etc.) y alpa prana  (no requiere de ningún esfuerzo, Lam, Vam. Ma, Yam…).
Estos dos tipos de sonido junto con el tono dado, nos van a pasar de un estado tamásico (pesado) a un estado más energetizante o por el contrario de un estado energetizante a uno más tranquilo necesario para dormir por ejemplo.

Resumiendo, y ya para finalizar, podríamos decir que la herramienta del sonido es básica y fundamental para nuestra práctica del Yoga. Empecemos a usarla y a sentir sus beneficios.

Namasté.

Piluca Enriquez