Todo ser humano posee a través de sus manos un potencial sanador que se puede  despertar y desarrollar a través  de un entrenamiento relativamente sencillo, en el que la práctica hace al maestro.

Enmarcada en el paradigma de la medicina emergente,  la de la conciencia, Manos es una propuesta de  regulación biológica en la que la materia no se disocia de la energía y la información que en ella se precipitan. Es así una vía terapéutica de síntesis,  que trasciende el clásico dualismo de mente y cuerpo, incorporando  la conciencia como agente unificador. Manos se caracteriza así  por  el empleo de la  propia inteligencia corporal con su capacidad de auto-regulación como instrumento diagnóstico y terapéutico.
La posturas o actitudes corporales escenificadas y sintetizadas en las posturas y movimientos de las manos, ejercen un efecto sobre la regulación global de la información y la energía ligada a los procesos dinámicos que regulan nuestra salud.   Cada movimiento de las manos está escenificado interiormente en el campo neuronal, de tal modo que todo movimiento externo se interioriza como un patrón de relaciones neuronales con su campo correspondiente, y cada pensamiento o imagen interno es a su vez inductor de un patrón de organización de información, con un efecto sobre las dinámicas energética de todo el organismo.

El mecanismo de acción de las manos puede ser mejor comprendido a la luz de una teoría de la conciencia, que involucra los elementos o movimientos descritos por las cosmovisiones de la medicina tradicional china y el ayurveda.  Cada movimiento representa un elemento, y cada uno de los elementos se puede integrar en la teoría sistémica que describe las propiedades del holón, asimilándolas a las propiedades de la conciencia.  La integración de varios movimientos forman niveles de mayor densidad de información con un mayor potencial de interacción con el organismo. Los elementos y sus combinaciones, concebidos como movimientos de la conciencia, nos han permitido generar una explicación  que da cuenta de los resultados clínicos obtenidos con el solo uso de las manos sin que medie, aparte la propia conciencia, ningún instrumento terapéutico. El mismo terapeuta se convierte así en el mejor instrumento de la terapia, y uno mismo puede eventualmente llegar a ser el propio terapeuta.
En la última década ha tenido  lugar una sistematización que permite hacer de “Manos” un procedimiento accesible y comprensible para todos.
El movimiento y la disposición correlativa de los dedos de las manos  se pueden vislumbrar como un lenguaje esencial para dialogar con los sistemas biológicos  generando movimientos en el seno del campo de energía que interpenetra y rodea nuestro organismo.  Manos se convierte así en un método para desarrollar el enorme potencial que los seres humanos tenemos para mantener  y promover la regulación armónica de nuestra salud.

La comprensión de los movimientos de esta energía en el seno del cuerpo físico y su regulación y distribución desde el biocampo, se fue madurando con los años  a partir  de la primeras experiencias sobre el efecto terapéutico que su práctica revelaba. Un estudio detenido de las posturas y movimientos más efectivos en la práctica clínica a partir de las cosmovisiones  de las medicinas tradicionales del mundo, especialmente las de las medicina tradicional china e hindú, ha permitido reconocer  un hilo conductor que hace de “Manos” un método sencillo y original. La  sintergética, desarrollada en  las dos décadas anteriores a la aparición de MANOS,  fue el núcleo inspirador más importante para su desarrollo y sistematización.  Hoy podemos considerar “Manos” como una sintergética para terapeutas de manos  y corazón desnudos. Un verdadero arte para servir , poniendo el amor en movimiento.

Todo ser humano posee a través de sus manos un potencial sanador que se puede  despertar y desarrollar a través  de un entrenamiento relativamente sencillo, en el que la práctica hace al maestro. Manos ha ido evolucionando desde las prácticas elementales para prevenir la enfermedad y  promover la salud, hasta las técnicas más  elaboradas que incluyen procedimientos selectivas con acción sobre informaciones específicas  del biocampo, y el campo neuronal.

II- El origen

Durante la cátedra de medicina preventiva y salud pública en la facultad de medicina, y constatando el gran déficit de cobertura de servicios sanitarios esenciales entre la población rural, me dediqué a participar en programas de servicio en áreas rurales de Colombia. El programa se basaba en acuerdos con las comunidades locales y maestros para utilizar el local de las escuelas rurales durante el período vacacional. Elaboramos programas educativos sencillos para la prevención de la enfermedad y prácticas elementales de autocuración. Debido a la demanda creciente de las gentes del campo, estas prácticas se extendieron más allá de los períodos vacacionales y contamos con la participación de voluntarios de las facultades de ciencias de la salud y otra facultades. Por la misma época tuvimos noticias del movimiento de los médicos descalzos que marcaron durante la revolución cultural una propuesta social masiva para la movilización de recursos humanos, que a través de prácticas  y estímulos reflejos sencillos lograron poner a disposición de grandes núcleos de  población métodos elementales para la autogestión de la salud . Este gran movimiento social en la China de los setentas me movió a aprender  de la acupuntura y algunas técnicas manuales sencillas practicadas por los curanderos locales en las veredas, para hacer uso de estos métodos durante mi práctica rural de medicina realizada a partir de 1974 durante cuatro años. Allí, con la ayuda de algunas ONGs internacionales desarrollamos un programa de salud pública que involucró a chamanes, curanderos, comadronas y líderes naturales de la región del Urabá chocoano, región del Caribe situada en el límite entre Colombia y Panamá.

En medio de esa experiencia que remarca la importancia de la autogestión de la propia salud como  método para salir de la metodología no participativa y  culturalmente descontextualizada de nuestras propuestas médicas habituales, empezamos a buscar una propuesta que respondiera a la necesidad  de estrategias terapéuticas apropiadas para la autogestión de la salud, con técnicas accesibles a  tanto a los terapeutas como a los pacientes de todos los estratos culturales. Más adelante en nuestra búsqueda encontramos que los recursos y resultados de la sintergética servían como campo unificador de diferentes paradigmas médicos. A partir de sus resultados empezamos a diseñar primero un capitulo de la sintergética con técnicas de interacción con el biocampo, al que denominamos medicina manual etérica. Del empleo de este y la sanación, combinamos las manos, el pensamiento y la intención como estrategia terapéutica integrada cuyo desarrollo condujo a Manos.  Esta propuesta se sigue desarrollando continuamente a partir de la experiencia de numerosos pacientes y terapéuticas en un buen número de países.
A través de una metodología práctica y sencilla al alcance de todos, Manos se fue consolidando especialmente en los últimos años. Cuando todo estuvo maduro, como resultado de la retroalimentación  de la práctica  clínica,  fueron ocupando su lugar en el contexto del tejido de Manos los puntos nodales de mudras y sus asociaciones, movimientos y transferencias de energía, aplicados según un método  sistémico que permitió una mejor comprensión de las técnicas y unos resultados cada vez mejores.
La matriz misma del sistema terapéutico de Manos está constituida por   la medicina manual etérica, un enfoque sintergético que recoge una síntesis práctica y original de muchas de las propuestas de medicina manual contenidas en las técnicas de polaridad, chiropraxis, osteopatía y diferentes escuelas de medicinas manuales, reflexoterapias y masajes.

A día de hoy  la enseñanza oficial de manos se concentra en tres grandes núcleos. Uno para la península Ibérica y Europa con subsedes en Madrid, Valencia, Palma de Mallorca, Lugo y Lisboa.
Un segundo núcleo  se desarrolla en centro y Suramérica con proyecciones a Medellín, Bogotá, Pereira, Guayaquil, Ambato, Puerto Rico, Chiwawa, Monterey y Miami.
El último núcleo de desarrollo actual es el del cono Sur con sede en Santiago de Chile y proyecciones a  Arica, Chiloé, Puerto Montt, Salta, Buenos Aires, Sierra de la ventana.
El grupo docente está integrado por un  grupo de médicos y terapeutas con experiencia clínica en la práctica de la Sintergética y de Manos, coordinados por una instancia no formal de coordinación central.

Jorge I. Carvajal Posada
Diciembre de 2013

 

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