Que tu gesto sea la gratitud a los reinos precedentes que permitieron tu ascenso a lo humano.
Que lo mineral, lo vegetal, lo animal, lo humano, lo anímico y lo espiritual convivan simultáneamente en ti.
Que tengan su espacio. Que alcancen su vibración suprema.

Que tu práctica sea tu oración. Que cada gesto, cada pensamiento, cada palabra, cada acto sean una manifestación de la Conciencia a cada instante.
Que actualices, aquí y ahora, por siempre y para siempre, Quién Eres y Qué Se Ha Venido a Realizar en Ti.

Que tu práctica sea tu oración. Que recuerdes siempre que sólo existe lo Único Sólito e Infinito y que los seres somos Su Experiencia, aquello a través de lo cual Eso puede vivenciarse y nosotros gozamos de la posibilidad de vivenciar el Amor con Discernimiento como Re-conocimiento de Aquello que Somos.

Que tu práctica sea tu oración. Que cada vez que veas a un Hermano Humano sepas que en el fondo de sus ojos, en lo profundo de su alma, en lo insondable de su conciencia, Tú y Él sois Lo Mismo y Él Mismo.

Que tu práctica sea tu oración. Que siempre puedas despertar y así toda la Humanidad pueda estar cada vez más cerca del Reino de los Cielos, ése que está delante de nuestros ojos, esa Realidad que sólo -y cuánto- es el fruto de nuestro Corazón y Conciencia.

Que tu práctica sea tu oración. Que siempre puedas honrar, amar, gozar y hacer de tu vida una Manifestación Única, ésa que sólo eres tú y es necesaria en la sinfonía humana y evolutiva.

Que tu práctica sea tu oración. Que siempre puedas pulsar entre Eso y Esto y encuentres la Música entre ambos… y dances… y goces… y vivas… y ores… y que tu Vida sea tu Creación, tu Gran Obra, tu Entrega, tu Ofrenda y tu Sacrificio. Que puedas ser y encarnes el Sagrado Oficio de Vivir para Servir.

Que tu práctica sea tu oración.
Om shanti

Escrito por Aranxa Corrales después del seminario sobre el Raja Yoga con Jorge Carvajal (tercer ciclo de Yoga y Medicina del Alma)