por Víctor Morera

La historia nos ha demostrado que los sistemas de creencias cambian y esto incluye a todas las ciencias. Lo que antaño era una verdad, con el tiempo fue superada, refutada o integrada por otra. En cualquier época ha habido “Torquemadas”, personas o instituciones que se creen en posesión de la única verdad y, actuando en nombre de la ciencia o de Dios, condenan y rechazan a los que disienten o piensan de forma distinta. La historia está llena de ejemplos.

El problema es que el sistema de creencias sobre el que está basado la salud y la enfermedad, sobre lo que se considera que cura o no cura, se convierte en una especie de programas en las personas, programas que condicionan las respuestas que tenemos ante las enfermedades.

Teniendo esto en cuenta, uno de los aspectos en el proceso del yoga terapéutico es revisar nuestro sistema de creencias, para poder darnos cuenta de los programas activos en nosotros que se manifiestan en forma de procesos emocionales y en reacciones automáticas. Creo que nuestro sistema de creencias es uno de nuestros mayores obstáculos para recuperar la salud.

En el marco del yoga, es importante el estudio de los yoga sutras y otros textos como el Bhagavad Gita y los Upanishads, que nos sirven para reflexionar y meditar y forman una parte importante de la práctica, ya que nos da una visión más amplia e integradora de lo que somos como seres humanos, nuestros potenciales y como consecuencia plantearnos qué es la salud y cómo conservarla. A mi entender, estos textos nos dan varias claves:

  • La mente como instrumento de la conciencia, cuando está en calma y serena, junto con un corazón compasivo, tiene un gran potencial de auto sanación. Se sabe que la biología es sensible a los pensamientos y a las emociones, y que cambiando el patrón de los mismos y sus hábitos cambia la biología.
  • Identifícate con tu Purusha, con el Ser, y no con el cuerpo. De esta forma, se diluye el miedo a la muerte y a las acciones y decisiones derivadas del mismo. Esto es nuclear, por la dificultad que existe para la desidentificación con el cuerpo. Me gusta pensar que el yoga es un camino que va de la creencia e identificación de “Yo soy el cuerpo” a “Yo soy la conciencia que habita en un cuerpo”. Soy el testigo inmanente que atestigua lo que pasa en el cuerpo, la mente y el mundo.
  • En este camino no se te dice que creas o que dejes de creer en algo, se te invita a experimentar. Haz la prueba y, tal como dicen los yoga sutras, si haces esto, seguramente obtendrás tal resultado. La prueba consiste en ser capaz de seguir tu propio camino de yoga, desde la plena certeza de que cada uno es en sí mismo el medio para realizarlo. Como dice el Gita: Tal como los hombres vienen a Mí, yo los acepto. Es mi camino el que los hombres siguen por doquier. (Bhagavad-Gita IV-11)