Basado en el taller que impartió el Dr. Tomás Álvaro en el segundo encuentro de Yoga y Medicina del Alma, organizado por la escuela Pranamanasyoga.

Cogiendo el modelo de los tres cerebros, Tomás Álvaro hizo una exposición sobre la función de cada uno de ellos y su relación con la psiconeuroinmunología. Expuso que diseñar una clase integradora de yoga que fortalezca el sistema inmune debería contemplar trabajos que tengan una incidencia sobre los tres cerebros* y que armonicen estos con el corazón, generando coherencia cardíaca.

Un primer paso es la alineación. Recalcó que toda práctica y actividad cotidiana debe empezar por una alineación, que a nivel corporal representa encontrar el eje central y la proyección de la columna vertebral, a nivel emocional fortalecer una imagen positiva y de AGRADECIMIENTO, y a nivel mental el recuerdo, la evocación o imaginación del Alma, de la Luz interior, del Ser esencial,…

Expuso que la forma de incidir sobre  el cerebro reptil, la zona del tronco encefálico (tallo cerebral), que es el encargado de los automatismo y de la regulación de la homeostasis del cuerpo, es a través de la conciencia corporal y de la respiración amplia y relajada, centrada en el movimiento que provoca en el abdomen. Esto tiene una primera finalidad que se llama respuesta de relajación, es crear un estado de calma y de paz. Concentrar la atención en el plano interior permite transformar el cerebro en el plano físico.

El cuerpo es el principal campo de acción del cerebro emocional, y la atención nos lleva a una mayor sensibilidad corporal y a una conexión más intima con uno mismo. Va emergiendo a la consciencia el cuerpo somático/energético, lo cual favorece la identificación de las emociones y sus mecanismos y por tanto su comprensión y expresión armónica.  Nos ayuda a integrar las experiencias de forma más rápida y saludable.
El canto, los gestos conscientes, la oración, el juego, la danza, la música, la expresión, serían medios por los cual se armoniza e integra el cerebro emocional. En este sentido los grupos de yoga representan un  espacio relacional privilegiado ya que en ellos se crea un ambiente basado en el profundo respeto, donde se fomenta la alegría y la escucha amorosa. Tomás recalco la importancia de la calidad de nuestras relaciones en relación con la inmunidad.

El auto-conocimiento que se da por la atención, permite salir de los automatismos a través de la interiorización de nuevos movimientos corporales, de la atención dirigida a diferentes zonas del cuerpo, junto con la regulación de la respiración y hace que se active la corteza prefrontal medial cuyas funciones son (entre otras): la intuición, la comunicación empatica, la regulación del miedo, el equilibrio emocional.
La propuesta para integrar este último nivel cerebral es la meditación. El cuerpo se convierte en un microcosmos donde se intuye el macrocosmos. Se establece una relación más amorosa y clara con el Yo, el Tu y el Nosotros.

La práctica continuada del yoga hace que podamos vivir los eventos de la vida con más fortaleza y serenidad, desarrollando en nosotros un mayor desapego  aumentando nuestra identificación con el Ser Esencial.

Víctor Morera

Nota* : los tres cerebros son: el reptiliano formado por el tronco encefálico, el mamífero o límbico, formado por el tálamo, hipotálamo y amígdala y el humano, formado por el neocortex.