Gestos somáticos. Caso práctico.

Acude a la consulta un hombre joven y practicante de hatha yoga desde hace tiempo. Hace unos meses, tuvo un episodio de lumbalgia con irradiación hacia la pierna izquierda. El diagnóstico médico por resonancia era de protusiones mediales en L4 y L5 con inicios de discopatía en las facetas articulares.  Su trabajo es de oficina, con ordenador.

Me comentaba que estaba un poco desilusionado porque no entendía como con la práctica de hatha, que le gustaba, tenía lumbago que a veces le incapacitaba. 

Observándole cómo hace su práctica, observo dos gestos somáticos: la fuerza sale del pecho, aprieta los labios y tiene tendencia a retener la respiración en inhalación.

En la postura de ardha uttanasana, observo la inversión de la columna vertebral.

El acortamiento de los isquiotibiales es compensado con una retroversión de la pelvis, lo que provoca una inversión de la curvatura lumbar, que es a su vez compensada por otra rectificación del segmento dorsal, que es su zona fuerte.

Esta inversión de curvas con el tiempo es la causa que genera problemas lumbares y en el plexo solar, porque el diafragma tiene la movilidad restringida.  

Los profesores tenemos que estar muy atentos a esta compensación y dar una correcta pedagogía para que sus alumnos y alumnas no se hagan daño. Recordad que ninguna postura debe comprimir la columna vertebral. 

En este caso, no le puse una práctica nueva. Mi intención primaria era que percibiera el conjunto de sus tensiones, acortamientos y compensaciones. Para ello usé la postura de la escuadra con las piernas en la pared, como punto de partida para la auto observación y exploración. 

Para su práctica habitual, le he dado las siguientes indicaciones:

  • Relajar la boca. Para ello, las exhalaciones con el sonido maaaa.
  • La inhalación espontánea. Dedicamos una sesión para que tomara conciencia de su patrón respiratorio:  extender la columna dorsal en la inhalación, bajar la barbilla y meter el abdomen, sobre todo la zona del plexo solar.
  • Inhibir el gesto de sacar el pecho en las posturas como primer impulso. Llevar la fuerza a las piernas y pelvis. Le recomiendo que haga sus prácticas sin mover los brazos, para que lleve la conciencia a las piernas y pelvis.
  • Conciencia del acortamiento de los músculos posteriores de las piernas, regularlos e intentar mantener la pelvis en ligera anteversión.  Esto es lo que más le cuesta, aceptar estos límites, me comenta que se siente como un abuelo.

Después de dos meses apenas tiene molestias, hay días que ni se acuerda de su espalda, ha mejorado su capacidad respiratoria, con lo cual ahora estamos enfocados en aspectos más de su carácter y de ese gran mar de turbulencias emocionales.