Juntos nos caemos. Unidos nos levantamos.

El mundo ha recibido una gran lección. En las últimas décadas, hemos estado presionando hacia un mundo más globalizado. Utilizando el mantra de la globalización, hemos construido un mundo muy interconectado que lo ha hecho cada vez más pequeño. Sin embargo, esto significa que nuestros destinos también están interconectados, y estamos experimentando esto a través de la actual crisis COVID-19.

Muchas personas se quejan de que la crisis del Coronavirus quebró nuestro sistema. Siento que no fue así, sino que ha expuesto lo quebradizo que es el sistema que hemos creado en las últimas décadas. En India, hay un dicho que dice que cuando agarras la cola de un tigre, no puedes soltarlo. Nosotros, como sociedad colectiva, no solo creamos este tigre, llamado economía globalizada basada en el consumo, sino que también lo tenemos de la cola. Nos hemos vuelto tan dependientes de él que no podemos dejarlo ir. No solo éso, sino que lo hemos hecho tan intrincadamente con agentes de todo el mundo, que cuando caigamos, casi con seguridad todos nos hundiremos juntos.

Muchas personas rezan y esperan que termine, sin embargo esta crisis es simplemente una prueba para prepararnos para lo que sucederá después. La crisis climática es aún más significativa, y seguramente será la próxima crisis que golpeará a la humanidad. ¿Estamos preparados para eso? Dado lo que la situación actual ha revelado, definitivamente no estamos listos.

La única forma de soltar al tigre es debilitándolo primero. Y la única forma de debilitarlo es haciendo elecciones colectivas conscientes. Debemos unirnos y redefinir nuestros patrones de consumo. Debemos intentar consumir productos locales, que sean ecológicos y sostenibles. Necesitamos reducir nuestra huella de carbono. Necesitamos reducir la contaminación de nuestras aguas, aire y tierra. Necesitamos aceptar y honrar nuestras diferencias y diversidad. Necesitamos comenzar a tomar decisiones que no se basen solo en factores económicos, sino también en factores morales, éticos y ecológicos.

La globalización, aunque seguramente nos lleve al abismo, también nos ha dado la oportunidad de unirnos y crecer juntos. Si podemos dejar de lado nuestras diferencias, conectar con nuestros corazones, y tomar decisiones a partir de ahí, estoy bastante seguro de que no solo sobreviviremos a esta pandemia sino que estaremos mejor preparados para la próxima.

Aquí es donde el yoga es útil. Debemos buscar practicar la disciplina holística para poder conectarnos más profundamente con nuestros corazones. Como profesores y practicantes de yoga, debemos ser valientes en entrar en este espacio del corazón y ayudar a quienes nos rodean a hacer lo mismo. Tales cambios internos cambiarán la forma en que vivimos, dándonos mayor respeto y consideración por el entorno.

Unámonos, conectemos con nuestros corazones y levantémonos juntos, no solo para superar esta crisis actual sino también para estar bien preparados para la próxima.

Namaste mis queridos amigos.