1 – YOGA SUTRA I.31 Y III.9

Duhkha daurmanasya angamejayatva shvâsa prashvâsah Vikshepa sahabhuvah

 

Vyutthâna nirodha samskârayoh abhibhava prâdurbhâvau

Nirodhakshana cittânvayah nirodha parinâmah

 

 

 

Duhkha – sufrimiento emocional

Daurmanasya – pesimismo

Angamejayatva – instabilidad en el cuerpo

Shvâsaprashvâsah – esquemas respiratorios alterados

(citta) vikshepah – las mentes agitadas

Sahabhuvah – son compañeros

 

Cuando la mente es agitada está acompañada por estos síntomas: sufrimiento emocional, negatividad, alteraciones fisiológicas y respiratorias.

 

Lo  que es interesante de este sutra de cara a la salud, es que Patanjali nos dice que lo que pasa a un nivel afectará a los demás, poniendo el acento en el poder de la mente sobre los otros aspectos.

Es una experiencia que vivimos a diario incluso en situaciones muy sencillas: un dolor de espalda nos pone de malhumor, nos sentimos fácilmente desconfiados o irritables, el cuerpo se contrae, y nuestra respiración se hace irregular y acortada.

Así mismo, en las condiciones de estrés tan comunes hoy en día, podemos observar como una mente acelerada genera síntomas físicos como mala digestión o tensión muscular, ansiedad y respiración superficial y acelerada. Y ya sabemos todos como el estrés sea el desencadenante de una larga lista de enfermedades.

Esto nos ayuda a considerar que aporte tan importante puede dar la práctica del yoga, que se basa en la búsqueda de la estabilidad de la mente, ayudando al mismo tiempo a recuperar patrones respiratorios saludables y fuerza y flexibilidad en el cuerpo. Es importante ayudar nuestros alumnos a observar como la concentración en el cuerpo y en la respiración durante las âsanas, el pranayama o la meditación, hace que su mente se vaya sosegando, y como eso va poco a poco modificando su actitud en la vida, generando una cualidad de bienestar físico y emocional.

Es interesante entonces relacionar este sutra con el:

Sutra III.9

 

Vyutthâna nirodha samskârayoh abhibhava prâdurbhâvau

Nirodhakshana cittânvayah nirodha parinâmah

Vyutthâna samskâra – patrones de agitación mental

Nirodha samskâra – patrones de atención, de calma

Abhibhava – reduce

Prâdhurbhâva – crece

 

Nirodha kshana – en el estado de nirodha (calma mental)

Cittânvayah – se extiende mas allá de la mente

Nirodha – atención, calma

Parinamah – cambia en

 

Cuando los patrones de agitación mental crecen el estado de atención y calma se reduce, y viceversa. Los dos patrones no pueden existir al mismo tiempo, uno de ellos domina siempre sobre el otro.

El estado de calma mental se extiende a todos los otros niveles del ser humano (emocional, psíquico, físico y respiratorio).

 

Estado mental: Vyutthâna Samskâra – patrón de agitación, sufrimiento, ENFERMEDAD

SíntomasDuhkha – sufrimiento emocional, ansiedad, restricción

Daurmanasya – pesimismo, critica, negatividad

Angamejayatva – cambios fisiológicos, agitación, rigidez

Shvasaprashvasa – respiración irregular, acortada

 

Estado mental: Nirodha Samskâra – patrón de comodidad, SALUD

Síntomas: Sukha – alegría, confort, relajación, espacio

Saumanasya – optimismo, pensamientos positivos

Anga Sthairyam – funcionamiento fisiológico normal

Dirgha sukshma prana – respiración profunda y regular

 

Es interesate notar que la palabra que usa aquí Patanjali para hablar de un estado de salud es Nirodha, la misma que usa en la famosa definición del Yoga: “Yoga citta vrtti nirodah” (“el yoga es el estado de estabilidad de la mente”) del 2º sutra del primer capítulo.

Podríamos decir que cuanto mas nuestra mente está en calma, mejor es nuestro estado de salud, considerando como salud un equilibrio armónico de cuerpo, emociones, energía-respiración y pensamientos.

Patanjali nos hace observar como al disminuir un patrón mental va aumentando el otro, subrayando la posibilidad de cambio hacía la salud y el gran poder que tenemos sobre ella. Confiar en el potencial que tiene la práctica del yoga para con nuestra mente es tener una poderosa herramienta sobre nuestra salud, es abrir una puerta al contacto con lo único inmutable en nosotros: el purusha, la fuente de la conciencia. Es allí, en nuestra alma que tenemos la paz y la sabiduría necesarias para dar los cambios que nuestra salud requiere.

Otras palabras interesantes que usa Patanjali son las que definen los sintomas psiquicos de los 2 posibles patrones mentales: sukha y duhkhaKha en sanscrito se refiere al espacio, y en este caso al espacio de nuestro corazón. Nos habla de los dos movimientos opuestos esenciales en la vida, dilatación y retracción; sukha es la abertura que sentimos cuando estamos confiados, cuando sentimos placer, alegría, yduhkha es la cerrazón que experimentamos cuando nos sentimos en peligro o sentimos miedo y desconfianza. A nivél físico estos movimientos estan regidos por el sistema nervioso autónomo, que es quien nos mantiene en vida dirigiendo nuestras funciones vitales o vegetativas. El temor, generando una reacción ataque-huida a través del sistema simpático, provoca un retracción que se manifiesta como una limitación a la expresión en nosotros de la fuerza vital, del prana, generando la enfermedad. Es aquí donde interviene otra vez el gran poder sanador del yoga: a través de la respiración, que es único canal de acceso a nuestro sistema nervioso autónomo, podemos modificar estados mentales, cualidades psiquícas, emocionales y energéticas.

No olvidemos además que el yoga posee muchos mas herramientas para intervenir sobre la salud de una persona. En el yoga terapéutico lo mas importante no es la enfermedad sino la observación desde el corazón de la persona que nos pide ayuda, y la capacidad de reconocer los patrones sobre los que podemos intervenir buscando el medio mas fácil y veloz para esa persona.

En el fondo el yoga terapéutico, desde la perspectiva de la tradición, no es nada mas que el proceso que nos lleva a un cambio de patrones, hacía un estado de nirodha – calma y atención.