¿dónde miras cuando practicas yoga?

 

El trabajo con los ojos, es esencial en el manejo postural y energético del yoga y  para muchos alumnos suele  ser la clave en la recuperación de ciertas dolencias.

Llevo años observando a los alumnos cuando realizan sus sesiones de âsana hacia donde dirigen la mirada,  y su posible relación con la postura y los síntomas que manifiestan, tanto físicos como anímicos.

Es frecuente observar que algunas personas dirigen la mirada hacia un mismo lugar, hagan el ejercicio que hagan. Por ejemplo, miran siempre hacia el suelo, o hacia un lado,… y observo que esa tendencia condiciona el eje de la cabeza,  la respiración, los apoyos de los pies, y  el tono de la pelvis . A veces, con tan solo dar una indicación al respecto y llevar la mirada hacia un determinado lugar de forma consciente, cambia toda la forma de estar y los ejes del cuerpo.

Recuerdo dos sesiones en las que se ejemplifica lo mencionado.

Una alumna aquejada de dolor de cadera izquierda, desde hacia más de un año,  con un diagnóstico de bursitis.

Después de escuchar sus vivencias pasadas y el momento en que se encontraba,  mucho estrés y preocupada por el trabajo y  el dinero, le indico  que se tumbe  en la camilla y le pido que haga algunos movimientos muy simples acompañados con la respiración. Observo que cuando llevaba la atención a la pelvis los ojos se dirigían a la derecha. Se lo menciono y  le pido que mire hacia la izquierda y me comenta que si mantiene la mirada hacia el lado izquierdo le entra angustia y se siente como un precipicio. Pero lo más curioso es que le disminuye el dolor en la cadera.

Le indico que en casa lleve la mirada hacia ese lado y que respire con tranquilidad. Al poco tiempo el dolor de la cadera disminuyo en un 80%, tan solo quedando un leve reflejo en ciertos movimientos.

El segundo ejemplo fue con otra persona que me comenta que por mucho que hace yoga siempre se siente torcida hacia la izquierda. Me cuenta aspectos de su personalidad y mientras me cuenta algún conflicto, observo que su mirada se dirigía hacia abajo y a la izquierda. El conflicto tenía que ver con el rencor.

Le pido que se ponga de pie y que mire conscientemente hacia la izquierda y hacia abajo y observamos como todo su cuerpo seguía de forma “espontánea” el mismo giro. Cuado le indico que mire hacia la derecha y un poco hacia arriba el cuerpo se endereza y me comenta que tiene la sensación de estar centrada.

Al mes comparte sus descubrimientos y me dice lo “enganchada” que está a la emoción del rencor, y que para conectar con el mismo tiene que mirar hacia la izquierda y hacia abajo, y que si lo  inhibe  siente que le produce un estado de nerviosismo.

Estos son dos ejemplos de los muchos que voy teniendo, que me confirman la importancia de los ojos en referencia a la postura, las lateralidades  y los pesos en el cuerpo.

Por ello en las propuestas de una práctica de yoga, facilito y doy indicaciones para trabajar con los ojos y la mirada,  en especial en el trabajo respiratorio y cuando hay problemas de sobrecarga en las articulaciones de las caderas y rodillas.

También es muy eficaz ciertos trabajos de coordinación de los ojos con los movimientos del cuello para mejorar la movilidad de la cintura escapular y de la columna cervical.

Os invito a que exploréis con los movimientos de los ojos y que estos sean una parte activa durante la práctica del yoga.

Víctor Morera