Por Amalia Ledesma, profesora de yoga, yogaterapeuta, coautora de «Encuentros de la tercera fase: tu guía de viaje para la menopausia». Si estás interesada/o en adquirir el libro, puedes contactar con las autoras escribiendo a encuentrosenla3f@gmail.com
Este libro nace de una necesidad personal: comprender los cambios hormonales que experimentan las mujeres a partir de los 40. Hace tres años, amigas, alumnas y —en el caso de Ana— pacientes, nos hablaban de cosas que les estaban ocurriendo… y que también nos estaban ocurriendo a nosotras. Situaciones para las que no encontrábamos respuestas claras, ni siquiera en la consulta médica.
Por aquel entonces, la información disponible en forma de libros contenía en gran parte un lenguaje difícil de comprender si no tenías conocimientos médicos y, además, estaba mayoritariamente en inglés. Por eso, Ana y yo pensamos que había llegado el momento de escribir sobre la “tercera fase” de una manera amena, sin perder la rigurosidad: un territorio que empieza mucho antes de entrar en la menopausia. Hemos escrito el libro que nos hubiera gustado leer a los 40, y lo recomendamos no solo a las mujeres que atraviesan esta etapa, sino también a las personas que conviven con nosotras.
El libro está escrito como una guía de viajes. Puede leerse siguiendo el orden propuesto o, como ocurre con cualquier guía, consultando únicamente aquellos “lugares” que más interesen. Incluye una parte teórica que ayuda a explicar cómo los cambios hormonales, el envejecimiento propio de la edad y nuestras circunstancias personales pueden afectarnos en esta fase de la vida. También cuenta con una parte práctica, con consejos que pueden ayudarnos a mejorar nuestra salud física, mental y emocional. Como novedad, incluimos un relato corto: el de la familia Hormonetti, que —a modo de metáfora— nos ayuda a entender qué ocurre en el cuerpo cuando la producción de dos de sus hormonas más importantes, la progesterona y los estrógenos, cae en picado.
Aunque el libro contiene solo alguna referencia al yoga, me gustaría aprovechar el contexto de este blog para compartir más detalles de mi propia experiencia con el uso de las herramientas del yoga en esta etapa vital.
Además de las sugerencias que proponemos en el libro, las y los yogaterapeutas disponemos de herramientas valiosas y efectivas para incidir en el sistema nervioso y el equilibrio hormonal, adaptándolas a esta etapa y a la situación personal de cada alumna. Junto a prácticas específicas para algunos de los cambios más comunes —por ejemplo, propuesta que facilita la regulación del descanso nocturno o la serie arquetípica hormonal—, contamos con el MOC (Movimiento Orgánico Consciente), el trabajo específico de asana acompañado de la respiración y sus ritmos (que puede ayudarnos a calmar el sistema nervioso en caso de ansiedad o estrés, o a activarlo en momentos de bajo estado anímico) y otras herramientas sutiles como los mudras, los mantras, sin olvidar la importancia de lo básico: yamas y niyamas. En mi caso, la práctica de aparigraha, svadhyaya e ishvara pranidhana me está ayudando a desapegarme y a aceptar lo que me está ocurriendo.
Personalmente, veo esta tercera fase como el momento de ponernos en el centro: dejar de cuidar a otras personas para cuidarnos a nosotras mismas; reconectar con el placer; hacer aquello que nos gusta (y no solo lo que se espera de nosotras); expresar y atender nuestras necesidades. En definitiva, desde el punto de vista energético, es un trabajo del eje svadisthana–vishuddhi, pero también de anahata —preguntándonos qué legado queremos dejar y qué podemos aportar al mundo— y de ajna, para equilibrar el eje hipófisis–hipotálamo.
Espero que la lectura de esta guía os ayude a entenderos y que también os sirva para acompañar a mujeres que estén transitando la tercera fase.