Esta es una meditación que nos ayuda a conectar con el Amor, como una fuerza pulsante en todo el cuerpo.
- Realiza durante unos minutos unas cuantas respiraciones amplias y pausadas, atendiendo a la zona del pecho.
- Ahora observa como sucede la respiración, y el movimiento que provoca en le pecho.
- Haz conscientemente pequeñas pausas al final de la inspiración y al final de la espiración.
- Acentúa la atención en el interior del pecho y en su pulsación.
- Ahora lleva la atención a la resonancia que provoca la pulsación, ondas de ondas que nacen en el núcleo de la respiración.
- Permanece en una absoluta inmovilidad en ese núcleo.
- Evoca un sentimiento de amor impersonal irradiando desde este centro hacia todo el cuerpo, hasta unos centímetros por fuera de la piel.
- Permite llenarte de luz, con cada respiración.
- Conecta con lo que te rodea, sonríe y mueve lentamente las articulaciones del cuerpo.
Victor Morera