SEMILLAS

SEMILLAS PARA LA PRÁCTICA DEL  HATA YOGA

El primer requerimiento en la práctica de âsana es no hacerse daño.
Ninguna postura debe tensar o comprimir la columna vertebral.
Lo más importante en la práctica de âsana es la atención, que podemos traducir en realizar los movimientos y posturas sin tensión. Para que realicemos las posturas sin tensión hay que respetar los límites. Los límites suponen el lugar de mayor escucha, el lugar dinámico donde afinamos el esfuerzo que no nos tensa.
Ninguna postura es inocente.
Asana implica a todo el organismo. De la atención de las partes a una expresión total y unitaria del organismo con una atención focalizada.
El trabajo de âsana tiene como resultado la axialidad,  que podemos definir con tres imágenes:
1.- La armonía entre todas las partes corporales. El estimulo constante de la gravedad eleva el cuerpo.  Vitalidad.
2.- Habitar el cuerpo. Es la percepción clara y sensible de las sensaciones y emociones que abren un proceso de presencia donde emergen la memorias inscritas en el cuerpo.
3.- Mantener el recuerdo de Ishvara en el corazón.