SŪTRA IV.3

El Sutra de este mes es traído del cuarto capítulo y nos habla de cómo ocurren los cambios a través de la práctica intensa y constante de la meditación. Trasladándolo a la terapia del yoga, nos hace ver cómo la transformación que llamamos salud ocurre en nuestros alumnos porque la práctica que proponemos ayuda a quitar los obstáculos o las restricciones de la circulación del prâna en su sistema, abriendo paso a su potencial de sanación.

SŪTRA IV.3

nimittamaprayojakaṁ prakṛtīnāṁ varaṇabhedastu tataḥ kṣetrikavat

nimittam
La causa eficiente, la inteligencia. Se refiere a la inteligencia que está detrás de lo que genera una transformación. Ejemplo: si la transformación se refiere a las modificaciones internas en una casa, la inteligencia que está detrás sería el propio arquitecto y su proyecto. Esa inteligencia pone en marcha la transformación, pero no la realiza con sus manos, más bien crea las condiciones para generarla. En el Yoga terapéutico sería la propia práctica o la observación de los patrones inconscientes que sugerimos revisar al alumno, la nueva forma de respirar que proponemos, etc. Pero no solo eso, sino que representa también la inteligencia y sensibilidad del profesor que ha transmitido esa propuesta.

aprayojakaṁ
Acción sutil, tan sutil que puede ser indirecta. El arquitecto sabe cómo construir la casa, pero él no la construye, solo diseña un proyecto. Se refiere también al proceso de la transformación que es interno y requiere tiempo.

prakṛtīnāṁ
De la Prakriti, esa transformación se debe a una intervención sutil en la Prakriti (la materia), en la estructura de la persona.

varaṇa bhedaḥ
Obstáculos – Quitar, sacar. Esta intervención remueve los obstáculos a la libre circulación del prana.

tu tataḥ
Pero – Entonces los cambios ocurren.

kṣetrikavat
Agricultor. Como lo haría un agricultor facilitando el crecimiento de sus plantas. No es un conocimiento intelectual sino basado en la experiencia directa. Un agricultor sabe medir la cantidad de riego, de abono, el momento de la poda o de la recolección, para favorecer el proceso de su plantación.

Así que Patañjali nos dice que la transformación que ocurre en la salud y en la vida de nuestros alumnos a través del yoga, se debe a la interferencia sutil de la práctica diaria que realizan, que va eliminando los obstáculos que impiden la manifestación de su potencial interno. Nos habla de que el yoga no añade nada. Elimina los obstáculos para que el prana pueda favorecer una mejor salud en el cuerpo, en la mente, en el mundo emocional, en definitiva, en la vida cotidiana del alumno. El potencial está dentro de uno mismo (como una semilla) pero tiene que haber alguien (como un agricultor) que pueda ayudar en esa transformación (el yogaterapeuta).

Esto nos sugiere una reflexión: para saber lo qué es correcto para el alumno, en qué cantidad, en qué momento proponérselo, con qué adaptaciones, se necesita un aprendizaje basado en la experiencia, que pasa también por aceptar los errores que cometemos. Y uno de los más frecuentes es proponer demasiadas técnicas, y demasiado pronto, por ganas de ayudarle a mejorar lo más rápido posible.

El “menos es más” que tanto hemos escuchado en la formación, se refiere a la capacidad de adaptación que se adquiere observando con paciencia, escuchando con corazón, y proponiendo poco a poco lo que realmente conocemos por nuestra propia experiencia personal.