Yoga en la salud mental

Siempre he creído que el trabajo bien hecho responde a un conocimiento,  planificación, y  sobre todo un compromiso con aquello que se hace. En el caso del Yoga, es imprescindible algo más, como resultado de la propia esencia que le constituye y es que a la hora de aprender, estudiar y después transmitir, es necesario previamente haber hecho una experiencia, una vivencia personal de aquello que se quiere enseñar, más como un testimonio, que como un simple contenido teórico-práctico.

Se enseña, se transmite el yoga dando fe en cada momento de lo aprendido, pero sobre todo de lo que uno ha hecho suyo, con la práctica, el estudio y la vivencia de la impronta que ello ha dejado en cada una de nuestras células, en nuestra vibración particular, recordándonos quienes somos en realidad.

Ahora lo sé un poco más; cuando comencé a organizar grupos de relajación no era consciente de ello.

UN POCO DE HISTORIA

Empezé  a trabajar en salud mental hace  13 años, en el año 2000. Gracias a un compañero me decidí a formar grupos de relajación en  el año 2001. Mi formación en yoga fue 2004-2008. A lo largo de todos estos años, el guión de cada sesión de relajación, iba cambiando cualitativamente, para transmitir más experiencia y menos teoría.

La introducción progresiva  del yoga ha sido la causante de todo ello. Cuando estaba en  clase de formación, siempre pensaba en cómo aplicar esos contenidos a mis sesiones, cómo hacerlo asequible a cada uno de los integrantes  de los grupos. A medida que aprendía y practicaba, introducía más variantes, especialmente las series de Hatha –Yoga, y  Pranayama.

Al principio tenía la necesidad de variar mucho la serie de una sesión a otra, supongo que  más que para el paciente, para demostrarme a mí  misma mi aptitud para con la empresa  en la que me embarqué. Después hice Yogaterapia (2010), donde me di cuenta,  que “en lo simple y lo sencillo, está lo esencial”;  Que “menos es más”; que es mucho más real, y más práctico  buscar siempre la sencillez, el gesto, la intención, más que progresar mucho en una serie para convertirse en acróbata de circo, sin profundizar apenas en lo esencial.

Para mí el reto era doble y se fue secuenciando en el tiempo:

  • Organizar una actividad grupal por primera vez y todo lo que  representa.
  • Introducir poco a poco el yoga en sesiones de relajación (no me consta que existan  publicaciones  en las que se utilice el hatha yoga como técnica de relajación).


La intención era ofrecer  herramientas alternativas para el control del malestar con el que llegan los pacientes  a consulta en una Unidad de Salud Mental de adultos. Ofrecer algo más que  tratamiento farmacológico,  en el mejor de los casos psicoterapia cada 2 meses y lista de espera. Afortunadamente cada vez llegan más pacientes que rechazan la medicación y buscan alternativas más saludables, y más orientadoras acerca de lo que a uno le pasa.

Pero empecemos por el principio

¿QUÉ ES ESO DE LA RELAJACIÓN?

Según la R.A.E.:

“Método de reposo en el que se consigue un estado de reposo físico y mental dejando los músculos en completo abandono y la mente libre de toda preocupación”

“Lo que se opone al estrés cuando éste ha perdido su función adaptativa, pero mantiene su función perturbadora”.

En esta  última definición entendemos el estrés, no como una patología o su causa, sino como una activación mínima que debemos tener en equilibrio para mantener un dinamismo; si está demasiado bajo, nos falta activación para realizar las tareas; si por el contrario es muy alto,  aparece el malestar en forma de bloqueo,  síntoma, enfermedad, etc.

Si diferenciamos en  distintos estadios

  • En lo físico: ausencia de tensión y por lo tanto presencia de bienestar.
  • En lo psíquico: estado de calma mental, paz y  tranquilidad, junto a estado de lucidez y claridad para vivir el momento presente. Por lo tanto la relajación conduce a un estado de reducción en la activación general  del organismo. Sabemos que en la génesis de muchas patologías actuales está el estrés: ansiedad, enfermedades cardiovasculares, hipertensión, etc.

    Además somos un todo unitario: El ser humano es un ente  bio-psico-social. Por lo tanto lo que aparezca en un nivel va a repercutir en su totalidad; ello implica que debemos actuar de manera integral pero que, siguiendo una determinada secuencia, primero relajamos el cuerpo y después  la mente. Una vez entendido esto, para aplicarlo en un grupo ¿Qué debemos considerar?

ENSEÑAR EN  UN GRUPO, SUPONE

Por parte del responsable, unas condiciones mínimas de liderazgo, formación, experiencia en la práctica, supervisión y puesta al día.

Para empezar, se debe conocer previamente aquello que quiere enseñar, pero existen otras situaciones, que el cielo previamente dispone como aprendizaje para el profesor, y ello implica que a veces aparece la paradoja de que:

«Se enseña aquello que más se debe aprender de uno mismo”.

Esta ha sido mi experiencia a lo largo de estos años; me  preguntaba: “¿Cómo puedo  enseñar a otro a relajarse, cuando yo tengo tanta necesidad de parar?”

“El yoga es un método práctico muy sistematizado, que además nos permite descubrir nuestro potencial escondido” (G. Devereux).

Y parece un milagro, porque todo comienza a  sincronizarse.

Así sentimos que uno no puede ayudar a otro a descubrirse, si previamente no lo ha hecho consigo mismo; parece que es algo  de sentido común, pero que no debe olvidarse, porque el líder de alguna manera representa la “cabeza visible”, el ejemplo a seguir en el grupo, y son  muchas las trampas en las que se puede caer, reforzando el ego, acallando la voz del corazón, y perdiendo el norte en el camino que nos  propusimos  seguir.

Se pueden enseñar diferentes disciplinas, métodos, únicamente teóricos, pero se corre el riesgo de encontrar una gran disyuntiva a la hora de realizar la práctica. Esto pasa también con el yoga, entendido no sólo como un conjunto de técnicas aplicadas de determinada manera. Se requieren unos principios básicos, que vienen definidos por Patanjali en el Yoga Sutra; y son por este orden: Yama, Niyama,  Asana, Pranayama, Pratyahara, Dharana, Dhyana, Samadhi. Es decir enseñar el Yoga según la experiencia y el testimonio personal, porque en definitiva, es una energía la que se vivencia y  transmite a su vez: “ser coherente con aquello que se vive y se enseña”, sería el principio básico.

En la planificación del grupo, deben estar sentadas las bases para definir objetivos, tarea, encuadre, criterios de inclusión, criterios de exclusión  (Hay pacientes que  por su patología o  situación, no pueden o no quieren incluirse en un grupo).

Aquí es importante que el paciente entienda este encuadre como un criterio profesional que debe estar bien definido y argumentado y lo respete como tal, a la hora de indicarle práctica, horarios, asignarle el grupo que él necesita, o aconsejarle una práctica individual.

Mostrarse a veces demasiado transigente con un paciente en función de su demanda, supone hacerle un flaco favor, ya que no avanzará en su recorrido, y a nosotros como profesionales tampoco nos ayuda, pudiendo caer en la trampa de ceder en lo que me pide porque a cambio, evito un conflicto,  recibiré el halago que necesito.

El criterio profesional debe estar presente como premisa  antes de iniciar cualquier programación.

Esto enlaza con otro aspecto importante  es la comunicación del profesional con el paciente,  Se debe partir  de unas premisas básicas:

¿Qué se comunica? ¿A quién? ¿Para qué? ¿Cómo se comunica?

La primera ley  que conviene recordar siempre  a la hora de comunicar es: “Lo que está claro para mí, SOLO está claro para mí“ (Luis Cibanal) Lo cual supone que debo esforzarme especialmente por transmitir de manera explícita, aquello que quiero comunicar, sin dejar lugar a sobre entendidos (que generan a su vez malentendidos) y asegurarme de que el otro entiende el mensaje, pidiéndole un feed-back, explicándome así, qué es exactamente lo que ha entendido para poder comprobar el mensaje que le ha llegado.

En los pacientes se requiere motivación,  compromiso, constancia para acudir y practicar.

“La constancia es la virtud, gracias a la cual, se despiertan el resto de virtudes”. (Proverbio alemán).

Con respecto a la sala: contar con  un espacio adecuado, insonorizado, graduar la luz, con música adecuada, sin interrupciones.

QUÉ TRABAJAMOS EN SESION  DE RELAJACION

En toda sesión de  relajación diferenciamos dos partes que deben trabajarse en éste orden:

1º Relajación física         

2º Relajación mental.

De alguna manera podemos establecer un paralelismo en  el orden que lleva la sesión de relajación (yoga)  con la secuencia  de la práctica de yoga que encontramos en  sutras de Patanjali, y que ya hemos mencionado: Yama, Niyama, Asana, Pranayama, Pratyahara, Dharana, Dhyana, Samadhi.

Profundizando un poco más:

Cuando una persona sintiéndose mal, decide pedir ayuda profesional, porque no es capaz de resolverlo por sí misma, está ejerciendo  ya un principio ético para con los demás y para consigo  (Yama y Niyama). La consecuencia de esta práctica, nos lleva a uno de los principios básicos  que se debe aprender como ser humano  es que: uno  debe   responder  siempre por sí mismo, ser  responsable de su propia vida, de su propia historia. Aunque al principio sea  a través de otro, terapeuta, en la terapia, o en la sesión de yoga, el que conduce y orienta. Es en éste proceso, donde se vive todo esto como una consecuencia natural.

Como podéis observar utilizo un paralelismo entre  YOGA-RELAJACION-TERAPIA   y es que en definitiva la esencia  de la psicoterapia  más profunda está en el sutra de Patanjali. El yoga no es una terapia como tal, pero tiene grandes efectos terapéuticos en su práctica, tanto para el que la imparte, como para el que la recibe. Con lo cual ambos profesor y alumno, recorren el mismo camino, en paralelo y confluyen en él, para vivir experiencias comunes; el aprendizaje es mutuo y la transformación que surge en los dos, también lo es.

Decíamos que el orden en el que trabajamos es éste porque no es posible relajar la mente, si tenemos el cuerpo contraído, bloqueado, y sobre todo, tratándose de un cuerpo tan “amnésico” y desconocido (como tiene  el común de los mortales), que sólo se hace presente cuando duele, o cuando enferma de alguna manera.

Sartre decía: “El pan se hace presente en la mesa cuando falta”.

Por eso utilizamos al principio  la serie de hatha yoga para preparar la parte más física, y después hacer la relajación mental con técnicas más estáticas, que veremos después. En muchas de las ocasiones, sufrimos y enfermamos por tener un conocimiento erróneo, nos falta saber más,  nos falta conocer la esencia  de lo que somos, en cuerpo, mente y espíritu.

Patanjali decía que Avidya es la raíz de todos los males  ( Sutra 2.4). Partiendo de esta ignorancia inconsciente, se conforma un esquema, a partir del cual concebimos la realidad del mundo y sobre todo,  “nuestra” realidad en el mundo. Parece que para cambiar el paradigma personal, ese que se compone entre otros de patrones, prejuicios y ciertas rigideces, hace falta “removerse” lo suficiente, como para cuestionar lo que uno es y lo que uno hace.

Es cierto, esa es una forma de crecer en conciencia, gracias a las pequeñas o grandes crisis que nos dan la referencia  y nos acercan más  a nuestra  auténtica dimensión. Pero no es la única; para poder ver y para poder vernos, es necesario, además  parar y contemplar, lo mismo que vemos todos los días, con la diferencia de que cuando uno para y observa eso mismo, parece que contempla otra realidad diferente

¿Por qué? Simplemente porque la persona se coloca como observador “pasivo”, se detiene y a partir de ahí contempla. Esta son las segunda de las condiciones imprescindibles para relajarse: parar, contemplarse y salir de la ignorancia que nos caracteriza.

Anécdota del telescopio Hubble:

En los años 90, lanzaron al espacio el telescopio Hubble, con el objetivo de observar un parte de la galaxia que, a priori, se pensaba era un agujero negro, pues no se distinguía nada de lo que allí había. La diferencia que ofrecía éste telescopio, en relación a los demás, era:

  • Se lanzó al espacio, es decir, no observaba desde la corteza terrestre, sometiéndose  a sus movimientos de rotación y traslación, meteorología, etc.
  • Se situaba en un lugar fijo.


Es decir, dos condiciones nuevas: reposo y distancia con respecto al objeto de observación.

Cuando empezó a enviar sus observaciones, se asombraron al ver, que en ése espacio que parecía oscuro, existían millones de estrellas, galaxias, que hasta entonces se desconocían por completo. Esto es lo que nos aporta la relajación, una información mucho más completa, más rica y sobre todo más real, de lo que somos y de lo que contemplamos a nuestro alrededor.

PARA RELAJARNOS UTILIZAMOS  TAMBIEN :

Además del hatha yoga siguiendo  a  J. C. Smith  en  “El ABC de la relajación“ donde se   describen las 6 técnicas más importantes que hay en relajación:

  1. Respiración (Pranayama)
  2. Hatha yoga.
  3. Relajación Muscular Progresiva (R.M.P.) de Jacobson.
  4. Visualización.
  5. Entrenamiento autógeno (Schultz).
  6. Meditación mantra.


Guión de relajación: (Ver también indicaciones para la serie)

Explicación previa  y comenzamos la práctica (10-15 minutos):

1.-Sentados (higiene postural, asegurando que el tórax y la espalda estén abiertos), con ojos cerrados nos conectamos a  nuestra respiración  y trabajamos:

  • Respiración consciente o fluida
  • Respiración depurativa (Visamavrtti-Pranayama)
  • Respiración abdominal  (dependiendo de la sesión en la que nos encontremos)
  • Kumbhaka interior (reteniendo a pulmón lleno).

Vamos avanzando en los pranayama a medida que avanza la sesión y la práctica, cuidando mucho las indicaciones:

“Una respiración profunda,  nunca es una respiración forzada”.  (5 minutos)

2.-Serie hatha yoga en la que hacemos primero un calentamiento articular, insistiendo «la respiración acompasa al movimiento».

Vamos introduciendo pequeñas variantes en la serie para su aprendizaje y mejor manejo, sobre todo integrando la serie de asanas a la respiración, insistiendo, alargar la exhalación  al mantener la postura para integrarla más  (60 minutos)

3.-Sentados /tumbados trabajamos R.M.P /Visualización /E. Autógeno

4.-Meditación mantra, recitando interiormente “PAZ” (15 minutos)

Hacemos en cada grupo una media de 18 sesiones semanales de 1,30 h de duración.

UNAS CONSIDERACIONES EN LA RESPIRACIÓN

Para poder entrar al mundo de la relajación es imprescindible, haber explorado el territorio  de lo que nos habita, aquello que nos conecta a esta existencia, de la misma manera, que nos permite (cuando se acaba y abandonamos el cuerpo físico) entrar en otra dimensión. Aprendemos a sentirnos   respirándonos, mejor dicho, dejándonos mecer sutilmente por la respiración. La respiración será la llave maestra que me conducirá por ese viaje de exploración interior, para

1º pararme          

2º  mirarme-sentirme

y después empezar a cambiar esos patrones tan superficiales, tan entrecortados, a través de los cuales veo el mundo y  me relaciono con él, desde el miedo,  la inseguridad, la arrogancia, etc.

Podemos diferenciar 2 tipos de respiración:

  • Habitual  (automatizada, superficial)
  • Respiración consciente en la que poniendo atención e Intención, podemos cambiar ese patrón, amplificándolo y  permitiéndonos entrar  en otra dimensión. Además descubrimos también el potencial de la respiración en el plano simbólico.
  • Al inhalar abro y me expando para coger, cogemos aquello que necesitamos de la vida y
  • Al exhalar,  me aflojo y suelto todo lo que me sobra, en el mejor de los casos;
  • Si vaciamos un espacio, tendremos más hueco para llenarlo a continuación de manera más plena.
  • Mientras que la inhalación es un movimiento tónico, la exhalación comporta mas abandono, y por tanto será más fácil conectar con éste estado a partir de aquí. Además la respiración, al conectarnos con nuestro ritmo natural,  facilita el aprendizaje del resto de técnicas por ejemplo: R.M. P., Entrenamiento Autógeno de  Schultz, Visualización.

Cada persona, en función de su anatomía, su edad, su momento vital, tiene un patrón respiratorio que refleja, en gran medida cómo es, como se encuentra; por lo tanto es imposible que una misma respiración sea adecuada para todos; al ser un trabajo grupal, hacemos diferentes prácticas, para que haciendo la experiencia podamos saber cuál es más adecuada para cada persona. No podemos olvidar que el pranayama (técnica de  respiración regulada)  es la parte más terapéutica  del yoga. En cualquier caso debemos conseguir las 3 características fundamentales para una respiración: sutil, regular, y consciente.

Otra faceta importante   es que además, la respiración, nos ofrece la oportunidad, de  mostrarnos la conexión que existe en las distintas esferas psíquicas: emocional-cognitivo-conductual.

Lo que siento, se corresponde a lo que pienso, y  a lo que hago después.

Si a ésta triada le añadimos  en un principio la respiración consciente, el resultado será radicalmente diferente.

Repiro, siento, pienso, actúo con  mayor conciencia.

Esto es así, porque nuestra  fisiología  funciona en sintonía:

Si mi emoción, pensamiento y en consecuencia la conducta se aceleran, mi respiración, se acelera también. Respiro superficial, mi organismo interpreta esto como una serie de “señales”, que actúan en consonancia: hormonas, neurotransmisores, sistema neuromuscular, circulatorio, inmunitario, etc., todo se activa para la acción y la defensa, por lo tanto el patrón respiratorio será rápido y limitado, a modo de protección. Si pienso rápido, acelerado, no podré conectar con el sosiego y la paz, donde mi percepción del mundo y  mis decisiones son más auténticas. Por lo tanto es más fácil que si pienso en negativo, mi actuación será negativa y mi vibración será más baja.

CÓMO CONSEGUIMOS LA RELAJACIÓN DE LOS PACIENTES

Los  pacientes que nos  llegan son derivados de la consulta de Psiquiatría y sobre todo Psicología. A veces llegan desde Atención Primaria o desde el mismo Hospital, personas o los propios compañeros, que quieren incluirse en grupos de relajación, porque ya saben de la existencia de éstos grupos.

Unas veces llegan motivados para la práctica y se implican, y a partir de ahí, obtienen resultados muy beneficiosos. Otras veces manteniendo cierto escepticismo, además del desconocimiento, porque su terapeuta se lo aconseja; pero si no se conceden el “beneficio de la duda” si falta predisposición, es muy difícil conseguir resultados; este tipo de pacientes abandona en las primeras sesiones, sin poder obtener esos beneficios. Aquí les insisto diciéndoles que la relajación actúa no como un acto de fe, no se necesita creer nada a priori, ni  practicar ningún dogma, lo único que se requiere es hacer la experiencia.

Las patologías con las que trabajo  son:

  • Distimia
  • Fobias
  • Trastornos adaptativos
  • Somatizaciones
  • Trastornos de ansiedad,
  • Trastornos obsesivos.


Los pacientes llegan a nuestro servicio  para  consultar por la aparición del síntoma: Insomnio, taquicardia, dificultad respiratoria,  crisis de ansiedad, fobias, somatizaciones, estrés.

A veces  es un malestar generalizado y la persona no sabe expresar exactamente qué le pasa, simplemente se encuentra mal,  sin saber la causa, y en muchos casos, coincide con la aparición de una crisis; una realidad que en principio parecía estar bajo control, ahora se muestra como algo desconocido,  temeroso, confuso, donde la persona siente  que está perdiendo las riendas de su vida.

El síntoma en la mayor parte de las veces, no es más que” la punta del iceberg”; debajo de ésta apariencia hay vivencias, emociones, traumas, incluso somatizaciones, que la persona no ha sabido “gestionar” de otra manera, se van acumulando, provocando al final un conflicto que no saben resolver, y que les obliga a veces a parar con una baja laboral, deteriorando su calidad de vida.

“La emoción es una cualidad energética que no debe retenerse, debe transitar”.

A partir de ese síntoma, uno percibe indirectamente  que sus esquemas habituales  ya están caducos, y lo que antes era un cimiento en su vida, ahora se desvanece ; lo que nos transmite  en definitiva,  es que necesitamos acceder a otra realidad, otro paradigma diferente. Esto es lo que nos permite el yoga y la relajación, trascender esa limitación.

QUÉ DEBEMOS INFORMAR ANTES DE LA SESION

Entrevista previa,  en la que se informa de  normativa,  número de sesiones, horarios, duración, material necesario.

¿Ha tenido experiencia previa en relajación/yoga?

¿Hay algún tipo de patología orgánica?: fibromialgia, cardiopatía, broncopatía, sobre todo para diferenciar si se integra en  grupo A y B.

Se le informa  de lo que es la relajación

Se le da folleto por escrito, explicando la importancia de la implicación y motivación para conseguir resultados algunos ejercicios de respiración, y visualización y se explica la técnica «parada de pensamiento»: cada vez que sintamos una distracción, paramos, nos conectamos de nuevo con la respiración  y de nuevo con el  presente, la respiración «nos trae al presente, aquí y ahora»

Importante:

  • Disponibilidad de tiempo suficiente antes y después de la sesión de relajación
  • Mantener el silencio verbal, (es imprescindible para poder conseguir el silencio mental después)
  • No interrupciones (citas en el hospital en el mismo día), a veces el paciente en su automatismo, piensa  que  podría  aprovechar el mismo día y la misma hora para otra cita en el hospital, interrumpiendo la sesión.
  • Se le explica que en ningún caso, pueden hacerse interrupciones.
  • Que entiendan lo que supone en realidad PARAR DE VERDAD. Hay una gran resistencia en algunos casos para poder entender lo que eso significa.
  • «Priorizar ese tiempo y ese espacio para uno mismo»  en  exclusiva.
  • Enfocar las sesiones desde el punto de vista del autocuidado.
  • La invitación seria: Párate, cálmate  y encuéntrate»

 

DÓNDE NOS LLEVA LA RELAJACIÓN

Relajarse es recuperar el tono, corregir  la nota que desafinaba en la sinfonía que cada uno estamos componiendo en nuestra vida.

Estos efectos aparecen de manera progresiva, desde los más superficiales  a los más profundos, a medida que profundizamos en la práctica.  Ya lo hemos dicho: Los efectos más profundos en relajación son la antesala de la meditación. Aprenderemos a calmar la superficie de las aguas agitadas,  pero además  podremos ver el fondo del estanque; nuestra luz, pero también nuestra sombra, eso que nos falta aún por integrar en nosotros mismos  y por eso lo rechazamos; cuando lo vemos, lo sentimos como propio y lo aceptamos, el sufrimiento se desvanece. Para ello la primera condición es DARSE  CUENTA.

QUÉ ES LO QUE  APORTA EL YOGA A LA SESION DE RELAJACION

Las psicoterapias, unas buscan el alivio del síntoma, mediante reestructuración cognitiva y conductual (cognitivo- conductual), otras veces, investigando en los orígenes del trauma y el contenido del inconsciente (psicodinámica), otras se estudia la influencia de la patología en el sistema familiar, (sistémica) . Pero únicamente es el yoga el que profundiza, de manera holística, para llegar a la esencia misma del ser.

Los  beneficios que nos aporta, entre otros:

En el plano físico

En general trabajamos la activación del sistema parasimpático y ello se refleja en:

  • Mejora del sueño.
  • Concentración y Atención.
  • Control del estrés y prevención de futuras crisis de ansiedad, así como toda la patología asociada a ésta (cardiovascular, autoinmune, infecciosa, etc.).
  • Mejora trastornos alimentarios.
  • Potencia la autoestima.
  • Mejora la empatía y la comunicación en general (si mejoramos nuestra comunicación interna, el resto mejora como una proyección mas de nosotros mismos).
  • Facilita la relajación física, etc.

A otros niveles mas profundos:

  • Aumenta la toma de conciencia corporal, sobre todo esas zonas mudas que se ponen en marcha, a veces en forma de pequeñas molestias que no son sino pequeños  “despertares”.
  • Toma de conciencia respiratoria
  • El hecho de acompasar el movimiento a la respiración, facilita poder ver como es su  patrón respiratorio, y cambiarlo poco a poco con el movimiento corporal en la serie de asanas.
  • Sentir el cuerpo en todo su recorrido con pequeños ejercicios de atención.
  • Sentir los pensamiento, las emociones,  como algo separado del yo: “Yo no soy mi emoción”, “Yo no soy mi pensamiento”, sin identificación, con desapego.
  • Acceder a una nueva realidad a partir de la parada, porque el punto de observación se ha detenido (cuando habitualmente estaba en movimiento).
  • Desde la quietud es posible conectar con el espíritu, con la esencia de lo que somos, desde la prisa y el automatismo no.
  • Nos  muestra  nuestro propio límite; y aquí tendremos que diferenciar, el límite psíquico, del límite físico.


A menudo el límite psíquico es el más restrictivo;  cuando nos ponemos a practicar con constancia, vemos al cabo del tiempo, que se ha superado con creces, y los propios pacientes se sorprenden de ello; se trata de conocerlo, dialogar con él e ir avanzando en ese sthira- sukha

-sthira (serenidad y confianza)

-sukha (ligereza y comodidad, felicidad).

“Sólo progresamos conociendo nuestros límites”,  por eso es importante detectarlos e integrarlos como una fuente de sabiduría personal.

El paciente que vive la experiencia se sorprende porque además de conseguir controlar sus síntomas, colmprueba que desaparecen, accediendo a otra realidad, consiguiendo mucho más de lo que se propuso en un principio.

Un paralelismo sería como vivir en una casa, ocupando siempre las mismas habitaciones; cuando uno descubre que en la parte de arriba, existen otras estancias con más luz, más amplias y cómodas, hasta que no sube y se atreve a explorar ese nuevo ámbito, no puede disfrutar de él.

“El yoga no es un proceso de negación, sino de revelación”,

(G. Devereux)

Se trata de sentir  como se modifica la conciencia a través de la presencia.

INDICACIONES PARA LA SERIE

En la serie se dan unas pautas generales:

  • Información previa acerca de fisiología de respiración, tipos de respiración por ejemplo: respiración diafragmática. Diferenciamos cuatro funciones: respiratoria, circulatoria, digestiva y postural.
  • Trabajar en silencio, en la medida de lo posible.
  • La respiración siempre acompasa al movimiento.
  • Utilizamos en principio Visamavrtti-Pranayama, al alargar la exhalación, soltamos tensión en la postura.
  • Componer asana poco a poco, pero también aprender a desmontarla  en progresión para evitar lesiones, acompañada siempre de la respiración.
  • En un trabajo en grupo, tenemos que partir siempre teniendo en cuenta la persona que más limitación presente, para a partir de ahí, hacer regulaciones necesarias, con progresiones en los casos en que sea posible.


El trabajo con asana permite, que a través de la experiencia corporal, puedan trabajarse aquellos bloqueos energéticos de los que el paciente a veces no es consciente, y además presente  dificultad para expresarlo en palabras.

Cuando practicamos la serie, debemos observar los límites, que se podrán detectar cuando.

  • La respiración pierde amplitud.
  • La concentración disminuye.
  • La postura se convierte en incómoda o inestable.
  • Al haber tensión puede aparecer dolor.
  • Sentir la postura con buena base (enraizamiento), alineamiento, manteniendo el eje.
  • La serie de asanas nos muestra “espacios mudos” que comienzan a despertar.
  • Creamos espacio y movilidad, dialogando con ésa parte, que a su vez, nos habla del todo.
  • Movilizamos la energía desde las partes más congestionadas o  cerradas, hacia las más abiertas,  para que fluya libremente.
  • La sesión  debe tener siempre 3 cualidades: calma, depuración, vitalidad  (Víctor Morera).
  • En la serie comenzamos con calentamiento articular-respiratorio y continuamos con una serie de asanas,  que tienen un objetivo central (vinyasa-krama ); otras veces hacemos una serie mas global.


La selección de pacientes en uno y otro grupo se hace en función de la patología orgánica; así,

  • En el grupo A, combinamos  haciendo series con posturas en estática, (para facilitar la parada) y series en  dinámico, para facilitar la progresión.
  • En el grupo B incluimos pacientes  más limitados físicamente: cardiopatías, broncopatías, hernias discales, fibromialgias, trabajando con muchos soportes: sillas, cojines, trabajar en el suelo, con la pared.


En algún caso he diseñado una serie personal para la práctica en casa. En éste último grupo trabajamos con más soportes en silla, con cojines, con cinturones, con soporte en la pared, etc. y a veces posturas en decúbito (también la  respiración diafragmática la comenzamos a trabajar así).  En el  propio grupo aprenden unos de otros, los demás nos sirven de espejo. El grupo es un gran resonador de lo que allí ocurre. Podemos considerar  el recuerdo psíquico de cada grupo de asanas y elegirlas en función de las necesidades de cada persona:

  • Asanas de extensión:  apertura
  • Asanas de flexión: postración, humildad
  • Asanas de torsión:  mirar el pasado, contemplándolo
  • Asanas de apertura lateral: abro todos mis espacios
  • Asanas Invertidas: valor, coraje.
  • Asanas de Equilibrio:    Armonía.


Una vez percibidos nuestros acortamientos y limitaciones, donde no podemos llegar a nivel físico, utilizamos sobre todo la atención y la intención, para llevar la respiración a esa zona más limitada, más dolorida, energetizándola. Completamos el trabajo con visualización por ejemplo (el color de los diferentes chakras su localización, función  y correspondencia con el sistema  hormonal), enviándole energía sanadora.

Donde ponemos nuestra atención está nuestra energía, por tanto la atención y la intención pude suplir la limitación de lo físico.

Trabajando a niveles más sutiles, se consiguen  resultados  más profundos, porque el nivel vibratorio es más elevado.

Recordamos siempre: “menos es más”.

QUÉ HE APRENDIDO

Indudablemente este sería el primer paso, la escucha que debemos  a cada grupo, y a cada persona en particular, sin interpretaciones, ni juicios; el guión se debe adecuar a ellos y no  al revés.

Respeto porque cada cual, a pesar de las apariencias, está librando su batalla particular, por lo tanto los juicios, y prejuicios, nos alejan  más del corazón de ésa persona, y se trata, en definitiva, de llegar a la persona; el tiempo y el ritmo de cada uno es diferente, y es su aprendizaje, es su camino el que deben transitar.

Aprendemos especialmente de los errores.

Facilitar y simplificar la transmisión:

Los pacientes son mayoritariamente mujeres, y en principio eran casi siempre amas de casa. Actualmente el grupo es más heterogéneo, acudiendo también estudiantes, desempleados, empresarios. El nivel educativo ha sido muy diferente, desde licenciados hasta  personas analfabetas; la pauta debe entenderse y simplificarse, para que llegue a todo el mundo, lo importante es  la intención a la hora de hacer cada práctica.

Responsabilidad: el paciente confía  en que «alguien le indique, le acompañe  en ese proceso», para intentar solucionar su malestar, salir de su confusión.

Humildad para reconocer los errores y estar abiertas a nuevos aprendizajes; “¿qué aprendo en cada una de mis encuentros con mis  pacientes?”  Y utilizar ese lugar de poder que me conceden, desde la devoción ( Bakthi-Yoga), entendiendo que el paciente  acude, en muchos casos  en estados de vulnerabilidad, confusión, con el corazón roto, y necesitamos un grado de excelencia para ofrecer en cada momento lo que necesite, incluyendo la posibilidad de derivarlo a un psicoterapeuta; esto también es humildad; reconocer nuestros límites, y saber en  qué momento se encuentra el paciente y qué persona puede ayudarle  mejor en ése momento de su vida.

El yoga nos ayuda a empoderarnos y sentir que cada uno es dueño de su propio destino, liberando las dependencias en las que habitualmente nos embarcamos. La premisa sería hacerlo siempre con actitud de servicio, a disposición del otro, con honradez, dando lo mejor de nosotros; cuidando mucho que esa parte que nos toca transmitir, sea impecable, independiente del resultado que tenga, de si el alumno sigue o no la pauta, practica  o no practica.

Coherencia, porque en definitiva esa la esencia de la espiritualidad; integrar  en un mismo plano,“ lo que se dice, lo que se hace, lo que se piensa” “Solo transmitimos  lo que somos, aquello que  hemos  vivido, e integrado”.

La sesión de yoga es un laboratorio maravilloso, donde podemos conocer la alquimia que allí se produce en nuestro interior, es un aprendizaje único; y  en definitiva, un gran privilegio.

La verdadera responsabilidad, no es tanto  ofrecer  una sesión adecuada para que puedan practicar adecuadamente, sino aprovechar la oportunidad que tengo, de enseñarles el yoga que he integrado en misma . Y en esa búsqueda en la que todos estamos, ofrecer una luz y una compañía. Para acabar y siendo conscientes del cambio que todos deseamos recordamos a  Mahatma Gandhi cuando decía:

“SÉ TU EL CAMBIO QUE QUIERES PARA EL MUNDO”.

Muchas gracias

Mª Luisa Alberca. (Yara)

Mas de Noguera  28 Septiembre 2013.