¿Cómo influye la articulación temporomandibular (ATM) en el resto del cuerpo?

En uno de los últimos encuentros de la formación en Yoga Terapéutico, una alumna nos comentaba que en la postura de rotación, mientras dejaba caer las piernas hacia uno de los lados, sentía un fuerte dolor en la zona lumbar. Nos confesó que esta “molestia” le acompañaba desde hacía mucho tiempo y que, de hecho, ya se sentía familiarizada con ella. Le pedimos realizar el mismo movimiento aflojando la mandíbula, permitiendo que relajara la lengua y todo el espacio de la boca. El dolor desapareció. Más tarde nos comentó que fue aplicando el mismo “truco” en otras posturas, en las cuales también se manifestaba el dolor y que éste, tan solo aflojando la ATM (en su caso, para que le resultara más fácil, le propuse sacar la lengua fuera), desaparecía.

Numerosos estudios demuestran que la desorganización de una parte concreta del cuerpo afecta al conjunto. Una de las zonas más sensibles y de más influencia en la postura es la boca y todo lo relacionado con las vías respiratorias altas y el oído. Por eso mismo, en el trabajo de yoga terapéutico, insistimos continuamente en la necesidad de tenerlo en cuenta durante la práctica. La relajación de las ATM y de la lengua determinará la calidad de la ejecución de las posturas. Con frecuencia,  observamos que el mismo movimiento realizado con las mandíbulas aflojadas, la lengua sin tensión, la boca “boba”, es mucho más fluido y relajado. Algunas personas han podido comprobar que los dolores habituales asociados a determinados gestos desaparecen si los realizan relajando la ATM.

Cuando observamos al alumno, nos fijamos en la simetría y abertura de los orificios nasales. Es importante preguntar por la calidad respiratoria nasal, ya que muchas personas suelen tener taponada la nariz, bien por mucosidades, por desviación de los tabiques nasales o por vegetaciones. Todo ello favorece la respiración por la boca, o pueden tener que hacer un mayor esfuerzo cuando respiran por la nariz. En estos casos, aconsejamos la limpieza nasal y dilatadores de las narinas. En este sentido estamos empezando a facilitar unos tubitos de silicona que abren las fosas nasales y que permiten una buena aireación.

Es importante reeducar la respiración por la nariz, ya que si la persona respira por la boca se crea una compensación en las cervicales. La curva de las cervicales tiende a rectificarse, o la persona adelanta la cabeza para facilitar la entrada del aire por la boca. Al mismo tiempo la obstrucción de las vías respiratorias produce un exceso de tono en los músculos inspiradores, los cuales pueden ser el origen de otros síntomas como los dolores radiculares (consecuencia de la compresión o inflamación del nervio espinal) en el cuello y en los brazos, entre otros.

Es importante incluir un trabajo de mucha conciencia en la boca y en sus estructuras. Tenemos numerosos testimonios de alumnos que han conectado con emociones profundas y que han recuperado la calidad del sueño, liberado las cervicales y la zona de hombros, disminuido el bruxismo y reducido o eliminado las cefaleas de origen vascular. La tensión en las ATM puede ser la causa de síntomas tan variados y aparentemente ajenos, como los vértigos, cefaleas vasculares, dolores en los miembros superiores, arritmias cardiacas, disfunciones gastrointestinales y lumbalgias, por citar algunos.

Estos son motivos suficientes por lo que en la gran mayoría de las prácticas de yogaterapia incluimos algún ejercicio con la boca y la conexión con diferentes estructuras como el cuello, la cintura escapular, el diafragma, las caderas y los pies.

por Víctor Morera